Cuando el mar da miedo
y las olas son leones
que aparecen de la nada,
marinero de 20 años,
no mires arriba al cielo,
tu corazón va a ceder:
es el Holandés Volador que va,
que va, que va.
Con la proa contra la nada,
ese barco surca el mar,
comandado por un fantasma.
Lo conocen en los puertos,
lo conocen por todos lados.
Es el Holandés Volador que va,
que va, que va.
Con las olas contra el rostro,
con la proa del barco
que combate contra el mar,
marinero de 20 años,
no mires arriba al cielo
entre las descargas de los truenos:
es el Holandés Volador que va,
que va, que va.
Fue castigado antiguamente
por haber blasfemado
contra su dios demasiado hostil,
superando en gran tempestad
Cabo de Buena Esperanza:
es el Holandés Volador que va,
que va, que va.