I Ratti della Sabina – La morale dei briganti (La moral de los ladrones)

Para entrar en la historia,
en la lábil memoria
de los futuros ciudadanos,
a menudo sirve la plata.
No importa cómo la hiciste,
si por méritos o fechorías.
Lo importante es acumular
un patrimonio inmobiliario
que te vuelva más poderoso
a los ojos de la gente,
porque si no te haces grande,
te consideran un ladrón.
Es sobre esto que yo reflexiono
después de haber leído y releído
la petición de Berardo
hecha a un noble boyardo
y me planteo la duda arcana
que atormentó al género humano:
¿La moral es una sola,
o tiene razón también Berardo Viola?

Ustedes de seguro no saben de
cuando le pidió cien monedas
a un rico y gran señor porque vio
a su chalán que alargaba la mano
para robar el rubio trigo,
y a escondidas cargar
cuatro costales en la granja.
Juzgando este hecho un
gravísimo delito,
su aguda inteligencia 
rompió cualquier reticencia,
y Berardo, reo ladrón, tuvo un 
rayo fulminante y dijo:
"Pero si roba hasta el chalán ya
pagado por el patrón,
¿será ley o no, verdad de Dios,
que le robe también yo,
antes de ser fusilado como un
hombre desesperado?"
Yo no creo que haya ido
nunca a la escuela pero
es muy vivo Berardo Viola.

Pero la cuestión es iluminante;
realmente de quien mucho sabe.
Y respondo: sí, Berardo, tienes
razón, pero en retardo.
Porque el rico, si es poderoso,
es persona inteligente.
Pero si no se vuelve grande,
es un terrible ladrón.
Establecer lo que está mal
es una empresa colosal
cuando hay quien come y cena,
y quien tiene el pan a duras penas.
Les pregunto a ustedes, grandes
profesores, a los juristas y a ustedes,
señores: ¿La moral es una sola,
o tiene razón también Berardo Viola?

La respuesta, oyentes, hará sudar a muchos doctores
de la ley, moralistas y también a nosotros pobres diablos.
Yo confío en la conciencia y en su inteligencia.

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