Sería espléndido
amar verdaderamente,
lograr hacerla
y no arrepentirse nunca.
No es imposible
pensar otro mundo
durante noches de
miedo y de dolor,
parecerse a
lagartijas en el sol,
amar como Dios,
usar para ello las palabras.
Sería cómodo
irse para siempre,
irse de aquí,
irse así.