¿Has experimentado
al menos una vez
la impresión, esa sensación
de sentirte solo
entre millones de personas?
¿De estar equivocado,
de ser diverso?
¿De haber perdido
en el último segundo el tren
en la estación?
Y no lograr encontrar
la pieza faltante,
no comprender
cuál es la cosa justa
entre las tantas.
Pero si yo te miro,
veo más allá de estas sombras,
y me doy cuenta
de que en este desorden mío
es contigo que todo adquiere un sentido.
Somos estrellas en explosión
en medio de este gran universo.
Llenaste cada uno de mis silencios.
Cambiaste mis días para
transformarlos en algo inmenso.
Es contigo que todo esto adquiere un sentido.
No me queda más que bajar cada una de mis defensas
ahora que no quiero partir más. Me quedo.
Yo que he dado rodeos
y he cambiado mil veces la destinación
por miedo del regreso,
ahora me doy cuenta
de que entre todos los que he conocido,
pocos recordarán aún mi nombre.
Es contigo que toda mi vida toma otro verso,
que cada instante dado no está perdido
si te quedas en el centro,
una estrella polar para volver a darle
a cada uno de mis días un orden.
Es contigo que todo esto adquiere un sentido.
Somos estrellas en explosión
en medio de este gran universo.
Comprendiste cada uno de mis silencios.
Cambiaste mis días para
transformarlos en algo inmenso.
Es contigo que todo esto adquiere un sentido.
No me queda más que bajar cada una de mis defensas
ahora que no quiero partir más.
Perdí mi ruta de colisión,
soy un planeta cansado de hacer revolución,
ya aprendí la lección,
liberé toda la tensión.
Soy una estrella en explosión en este universo.
Elegí. No quiero partir más. Me quedo.
Es contigo que todo esto adquiere un sentido.
Somos estrellas en explosión en medio de este gran universo.
Llenaste cada uno de mis silencios.
Cambiaste todos los días para transformarlos en algo inmenso.
Es contigo que todo esto adquiere un sentido.
No me queda más que bajar cada una de mis defensas
ahora que ya no quiero partir; me quedo.
Que ya no quiero partir. Me quedo.
Me quedo.