Y vuelvo a pensar en el fin de semana
cuando siempre escuchabas a Stevie Wonder
en el desván conmigo.
Aquí desde mi cuarto veo el atardecer,
pero si te llamo luego nos peleamos.
El cielo de Marruecos está apagado.
De qué sirve un fin de semana
si no sabes dónde vivo.
Preguntas siempre por mí
hasta hoy que es sábado.
Yo me pregunto por qué
estamos hablando, pero
desde lejos no nos acariciamos.
El círculo está cerrado, nosotros estamos dentro.
Si hay demasiado silencio no te escucho.
Sabes qué risa da
salir con lluvia,
entrar a un museo
esperando que termine,
un poco como en la prepa,
con tu mano en la bolsa,
sentirse dos cheyennes con una flecha.
Quisiera saber sólo si
te importa y no extrañas
fumar aquí conmigo
el último cigarro.
Me volvería para ti
otro continente,
si fuéramos cheyennes,
pero somos sólo gente.
Te acuerdas del fin de semana
adentro de esta alberca.
No era gran cosa,
estaba mejor por la calle
hablando contigo hasta la mañana, pero
desde cerca no nos comprendemos.
El círculo está cerrado, nosotros estamos dentro.
Si hay demasiado silencio no te escucho.
Sabes qué risa da
salir con lluvia,
entrar a un museo
esperando que termine,
un poco como en la prepa,
con tu mano en la bolsa,
sentirse dos cheyennes con una flecha.
Quisiera saber sólo si
te importa y no extrañas
fumar aquí conmigo
el último cigarro.
Me volvería para ti
otro continente,
si fuéramos cheyennes,
pero somos sólo gente.
Solo gente que se equivoca y luego se llama "amor".
Estas cortadas en el corazón queman más que medusas sobre la piel.
Quisiera saber sólo si
te importa y no extrañas
fumar aquí conmigo
el último cigarro.
Conquistaría por ti
otro continente,
si fuéramos cheyennes,
pero somos sólo gente.
Somos sólo gente.