Escribo para olvidarme de mis miedos y rencores;
del amor y desamores; de mis aciertos y errores.
Escribo para guardar aquellos besos hechos flores.
Y buscar, encontrar, dar mis experiencias en canciones.
Sin dar cabida a menos; nunca yo me he puesto freno,
pues sé ser mi propio antídoto cuando saco el veneno.
No soy malo ni soy bueno. Al menos yo considero
que yo soy quien yo quiero, sin esperar de terceros. (Qué, qué)
¿Lo que diga la mayoría? (Ja, ja)
Vaya, ¡qué porquería! (Sí)
De adulto soy lo que de niño quería,
pues estoy salvando al mundo
con rimas y poesía. (oah)
Aunque esto no es lo que creía. (No)
No sé si lo merecía. (No)
Cerca venden mercancía,
y no puedo despertar
sin pensar que es mi último día.
Escribo del quinto piso en un cuarto deshabitado,
sin dinero ni comida y hambre de ser escuchado.
Solo me tengo a mí y a mi perro que está a lado,
mirándome, deseando este día tener bocado.
Escribo del quinto piso en un cuarto deshabitado,
sin dinero ni comida y hambre de ser escuchado.
Solo me tengo a mí y a mi perro que está a lado,
mirándome, deseando este día tener bocado.
Escribo para contarte un poco de lo que he vivido;
para poder desahogarte, un sentimiento compartido;
de lo bueno que me pasa o de lo malo que yo he sido;
con el fin de que me escuches y encuentres tu camino,
pues la vida cobra caro, aunque lo hace poco a poco,
y algunos la disfrutan, otros lo hacen a lo loco,
unos adictos a la dura, otros prendiendo su foco,
yo feliz con estas rimas y este cuerpo medio roto.
No se necesita más. Esta es la muestra que querías.
Yo no tuve nada y hoy voy a la vida que quería.
Estoy pagando aquellas deudas que mis padres tenían,
y me alegro verlos riendo, como antes los veía.
No son como dijeron ni soy lo que decían,
y no sé si la violencia me llevará algún día.
Aquí cerca sigue igual, siguen vendiendo mercancía.
Yo, feliz en este cuarto y con esta compañía.
Escribo del quinto piso en un cuarto deshabitado,
sin dinero ni comida y hambre de ser escuchado.
Solo me tengo a mí y a mi perro que está a lado,
mirándome, deseando este día tener bocado.
Escribo del quinto piso (Gilbert)
en un cuarto deshabitado,
sin dinero ni comida (Drift)
y hambre de ser escuchado. (2021)
Solo me tengo a mí y a mi perro que está a lado, (Del quinto piso)
mirándome, deseando este día tener bocado.