En los atardeceres adentro
de tus ojos
y a lo largo de las calles
de París
o de Los Ángeles
reencuentro el mundo
En las flores de campo
y en los gorriones si nieva
Los veo pasarla
sin nada qué comer
Observo a Dios, lo dejo hacer
Ciertas noches de neurastenia
por sofocar
abro la ventana y vuelo lejos,
por así decirlo
Como la retama
nacida sobre la piedra volcánica
Me veo luchar
como la mosca en el vaso
Y aun así a Dios lo dejo hacer
La muerte no existe más,
no habla más,
no vende más,
mi loco amor,
la vida no asesina más
nuestros besos,
nuestros sueños,
y las palabras
el tiempo no las emblanquece más
y no se secan
al dejarlas tendidas al sol
Aprieta mis manos
No es nada,
que la guerra pasará
Ciertos inviernos fríos,
ciertos problemas
me dan miedo
Pido para estar
todavía aquí
Me eludo de nuevo
Luego improvisamente
llegas tú,
sonríes y pienso que
no tengo más temor,
dejo correr el dolor
No hay más
Y nada muere,
baby,
La muerte no existe más,
no habla más,
no vende más,
mi loco amor,
la vida no asesina más
nuestros besos,
nuestros sueños,
y las palabras
el tiempo no las emblanquece más
y no se secan
al dejarlas tendidas al sol
Créeme,
morir no es nada
si la angustia se va
La muerte no existe más,
no compra más,
no vende más,
mi loco amor,
la vida no asesina más
nuestros besos,
nuestros sueños,
y las palabras
el tiempo no las emblanquece más
y no se secan
al dejarlas tendidas al sol
Háblame de amor
no obstante la estación que vendrá