Y si vas
al Hotel Supramonte
y miras el cielo,
tú verás
a una mujer en llamas
y a un hombre solo.
Y una carta
verdadera de noche,
falsa de día.
Y luego disculpas,
y acusaciones y disculpas
sin retorno.
¿Y ahora viajas,
ríes, vives,
o estás perdida
con tu orden discreto
dentro del corazón?
¿Pero dónde,
dónde está tu amor?
¿Pero dónde
terminó tu amor?
Gracias al cielo
tengo una boca para beber,
y no es fácil.
Gracias a ti
tengo una barca que escribir,
tengo un tren que perder.
Y una invitación
al Hotel Supramonte
donde he visto la nieve
sobre tu cuerpo
tan dulce de hambre,
tan dulce de sed.
Pasará
también esta estación
sin hacer daño.
Pasará
esta lluvia sutil
como pasa el dolor.
¿Pero dónde,
dónde está tu corazón?
¿Pero dónde
terminó tu corazón?
Y ahora me siento
sobre el lecho del bosque
que ya tiene tu nombre.
Ahora el tiempo
es un señor distraído,
es un niño que duerme.
Pero si te despiertas
y todavía tienes miedo,
dame otra vez la mano.
Qué importa
si estoy caído,
si estoy lejos.
Porque mañana
será un día largo
y sin palabras.
Porque mañana
será un día incierto
de nubes y sol.
¿Pero dónde,
dónde está tu amor?
¿Pero dónde
terminó tu amor?